lunes, 9 de octubre de 2017

a San Sebastian, octubre 2017, y mis nuevos amigos

Hace mucho que no incluía ninguna entrada en este blog pero lo vivido este fin de semana me ha animado a hacerlo.
Desde luego, no es la primera vez que voy pero sí hacía mucho que no iba. Es una ciudad preciosa con un ambiente y un entorno genial, si además disfrutas de un tiempo espectacular, como así ha sido, os podéis hacer idea de como se ha podido disfrutar del fin de semana.
Por circunstancias de la vida, surgió la oportunidad de realizar este viaje, un viaje decidido en pocos minutos un viernes por la noche y que empezó un sábado por la mañana bien temprano. Gracias a unos amigos y las circunstancias, como ya he dicho, me invitaron a ir a San Sebastian, gracias, muchas gracias. El objetivo ir a San Sebastian a una reunión de antiguos compañeros de estudios que tienen esa estupenda costumbre, organizar una vez al año un reunión de un fin de semana en diferentes sitios de España. Gracias por esa invitación, la verdad es que era una aventura pues no conocía a ninguno y me sentía un tanto intruso en la fiesta, un poco fuera de lugar, eso fué lo que inicialmente me hizo tener dudas sobre asistir al evento, pues bien, pasado el fin de
semana sólo puedo dar las gracias a todos los que allí conocí, he pasado dos días fantásticos y me he divertido mucho con buena gente. Hemos comido y bebido (cada uno que piense lo que quiera) y hemos visitado y conocido. ¡Qué bien lo pasamos en la comida de la sidrería!. Creo que más de uno salió hecho un experto en escanciar sidra. Casi lo convertimos en merienda. El "paseo" nocturno por el casco antiguo de San Sebastian estuvo entretenido, ¿verdad?. ¿Cómom era el grito famoso de la noche?. ¡Ehhh!. No, no es lo mismo escrito que de palabra, no suena igual, no le podemos dar ese acento tan característico.
El paseo por la Concha creo que es un paseo obligado si se va a San Sebastian, aunque no sea la primera vez que vas y sobre todo si hace un tiempo tan maravilloso como el que hemos tenido, eso sí conviene una cervecita por el camino para refrescaarse.
Bueno, perdón por el despiste cronológico, primero fué el paseo, luego la sidrería para acabar el día por el casco antiguo.
Fué un día un tanto agotador, entre el viaje y que luego no se paró de andar y las persperctivas del día siguiente prometían otro buen paseo. Había que subir el monte Urgull, había quien decía que sólo eran diez minutos. ¿Diez minutos? Lo que no nos dijo es que parte del trayecto llevaba ese tiempo. Había varias rutas, con más vuelta, con menos vuelta, más empinada, menos empinada. Al final ignoro cual hicimos, pero sí que era un poco rompepiernas o quizás es que me hago mayor. Bueno, no se, pero acabé deslomado cuando por fin bajamos. Ahora la parte bonita del monte Urgull, hay que subir, hay que disfrutar de esas vistas tan maravillosas y del entorno. Conocer un poco la historia de las fortificaciones. Vamos, que hay que subir. Hasta ahora no he dado ningún nombre pero
en este caso no puedo callarmelo, gracias Pedro por insistir en que subiésemos, muchas gracias, fué agotador pero mereció la pena.
Por supuesto después de bajar no quedaba otra que tomar unas cervezas para recuperar las energías.
Empezamos de nuevo por el caso antiguo, total es donde salimos al bajas del Urgull y era tontería no aprovechar la ocasión. Todo ello mientras nos dirigíamos al entorno de la catedral y todo ello antes de irnos a pegarnos una comilona de mucho cuidado.
Bueno, pues eso, primero por el casco antiguo, ahí toco la primera
parada. El bullicio era grande, el tiempo acompañaba y la gente, tanto los de San Sebastian como los turistas, se había hechado a la calle a disfrutar de la mañana y el aperitivo.  
Ya lo se, en la foto no se aprecia el bullicio pero es que también aproveché el momento de menos gente, no se, me gusta más asi la foto.
Bueno, poco más voy a añadir ya que en algún momento tengo que parar.
Vuelvo a dar las gracias a todos los que este fin de semana me habéis aceptado en vuestro encuentro, lo he pasado de maravilla y os lo agradezco, y por supuesto a Isaias por invitarme a compartirlo. ¡¡Coño!! se me escapó otro nombre. 
Un abrazo a todos desde estas líneas y me despido dejando una última foto, ésta de la catedral de San Sebatian..
¡¡ GRACIAS !!

 


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